Osteoporosis y cavidad oral

Autor: comunicación tellmeGen

La osteoporosis es el resultado de una pérdida de masa ósea y de un cambio en la estructura ósea.

El hueso es un tejido vivo que se encuentra en constante estado de regeneración, es decir, el organismo es capaz de eliminar las células más dañadas y débiles que conforman el hueso, proceso de resorción ósea, y reemplazarlas por nuevas células que conformen tejido nuevo, proceso de formación ósea.

La osteoporosis es una enfermedad en la que los huesos se vuelven más porosos, aumentando el número y tamaño de las celdillas o cavidades que existen en su interior. Conforme avanza la edad, la mayoría de las personan pierden lentamente más masa ósea de la que pueden reemplazar. De esta manera, los huesos se hacen más frágiles: resisten peor los golpes y se rompen con mayor facilidad, siendo las fracturas el principal síntoma y consecuencia de esta enfermedad, además del dolor y de la incapacidad.

La osteoporosis es más común en mujeres mayores de 50 años, principalmente mujeres. Aún así, se puede producir a cualquier edad, en ambos sexos y en todos los grupos étnicos.

La mayoría de las personas con osteoporosis además de seguir unos hábitos de vida saludables, que incluya ejercicio físico correcto y suplementos de calcio y vitamina D, también van a necesitar medicación.

Entre la medicación administrada a estos pacientes están los fármacos inhibidores de la reabsorción ósea como los bisfosfonatos o el denosumab, ambos son ampliamente utilizados en la actualidad. Los primeros, los bisfosfonatos actúan depositándose en el hueso e impidiendo que este se reabsorba. El denosumab actúa directamente sobre el osteoclasto impidiendo su acción y con ello la reabsorción ósea. Ambos medicamentos actúan en el maxilar y la mandíbula, y es por ello que uno de los principales efectos secundarios que tienen estos fármacos se localiza en ellos y es la osteonecrosis maxilar (ONM) que es un proceso de osteomielitis (infección ósea) lenta y tórpida. Esta complicación está favorecida por procesos quirúrgicos que afectan el hueso como puede ser una extracción dentaria.

¿Cómo afectan los fármacos del tratamiento de la osteoporosis a los planes de tratamiento dental? Los pacientes osteoporóticos pueden tratarse con total normalidad, pero es importante que acudan a la consulta con un adecuado conocimiento de los fármacos que toman y de sus posibles efectos secundarios.

  • Hay que intentar siempre conservar los dientes y evitar en lo posible las acciones que requieren manipulación ósea como pueden ser extracciones, implantes, o cirugías.
  • No existe contraindicación absoluta, pero si un mayor riesgo de desarrollar la ONM que aumenta conforme se incrementa la potencia y el tiempo de administración.
  • Por lo tanto, siempre hay que informar al dentista de la utilización de este tipo de fármacos, su tipo y del tiempo que llevan tomándose.

En relación a los avances en el ámbito de la genética, es importante resaltar que no sólo determinadas variantes genómicas ponen de manifiesto la predisposición a distintas enfermedades, entre ellas las autoinmunes, si no que además la Medicina de Precisión cobra una vital importancia a la hora de mejorar y optimizar los tratamientos farmacológicos, consiguiendo individualizarla para alcanzar la excelencia.

Además, algunas alteraciones genéticas parecen asociarse a un mayor riesgo de osteonecrosis de los maxilares y actualmente los estudios están determinando estos marcadores genéticos que pueden predecir que pacientes tienen un mayor riesgo para desarrollar esta complicación ante la toma de fármacos antireabsortivos

Por ello, son tan importantes las medidas de prevención. Pero no sólo eso, además es importante conocer la susceptibilidad individual, puesto que es una enfermedad con una importante carga genética, hecho que nos permitirá hacer frente de una forma más activa y eficaz al tratamiento y a la prevención de las complicaciones derivadas del mismo.