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RASGOS PERSONALES

Agresividad, cáncer de próstata

El cáncer de próstata es el más frecuente en varones en España (27.800 diagnósticos en 2012, según los datos de la Sociedad Española de Oncología Médica, Seom). Aunque la mayoría tiene un tratamiento sencillo, es el tercer cáncer por mortalidad en hombres, con 5.481 fallecimientos en 2012, solo por detrás de las neoplasias colorrectales y de pulmón. Ello se debe a que hay un 15% especialmente agresivo (los llamados cánceres resistentes a la castración), hoy en día ya se sabe que existe un gen, el GATA2, especialmente activo en estos tumores más peligrosos  y que confiere resistencia a la quimioterapia en el cáncer de próstata.

El GATA2 es un gen relacionado con la diferenciación y desarrollo de los organismos eucariotas (que tienen células complejas como las de los humanos), que también se ha vinculado a algunos cánceres de sangre y pulmón. Se ha conoce una ruta, una cascada de procesos que empieza en el GATA2 (por eso lo llaman gen maestro), y que llega a las fases que influyen en la proliferación celular.

Esas reacciones en cadena involucran en cada paso a nuevos genes (o a sus proteínas, que es lo que de verdad actúa). En esa sucesión de procesos es importante el IGF2, otra de las proteínas (en este caso, un factor de crecimiento) involucradas. Y lo es, entre otras causas, porque ya hay fármacos que son bien tolerados por las personas y que lo inhiben.

Para poder determinar el tratamiento más adecuado para el cáncer de próstata, es importante clasificar el tumor, es decir, determinar en qué fase se encuentra:

El sistema que con mayor frecuencia se emplea para su clasificación es el TNM. Estas siglas hacen referencia a 3 aspectos del cáncer: la T se refiere al tamaño del mismo, la N a la afectación de los ganglios linfáticos y la Ma la afectación o no de otros órganos.

En función de estos aspectos, el cáncer de próstata se agrupa en las siguientes etapas o estadios.

  • Estadio I: el cáncer no es palpable ni visible por medios diagnósticos. Su diagnóstico es accidental (cuando el paciente acude por otros motivos al urólogo).
  • Estadio II: tumor palpable o visible que no sobrepasa la próstata. El tumor no se ha diseminado fuera de la próstata.
  • Estadio III: el cáncer sobrepasa la cápsula y afecta a tejidos que rodean la próstata como las vesículas seminales.
  • Estadio IV: el tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos o a otras partes del organismo, como los huesos.

La agresividad de las células tumorales se clasifica mediante un sistema denominado Gleason que determina distintas categorías de agresividad de las células. Este nombre corresponde a la del patólogo norteamericano que propuso los distintos grados.

Sistema de Gleason:

Este sistema valora el aspecto y distribución que las glándulas tumorales presentan al microscopio. Distingue varios tipos (grados o patrones de Gleason) clasificándolos en 5 categorías diferentes de menor a mayor agresividad. Éstas se expresan con números del uno al cinco, correspondiendo el 1 a los tumores menos agresivos y el 5 para los más agresivos.

Debido a que las células dentro del mismo cáncer de próstata no siempre son del mismo grado, actualmente se identifican los dos patrones más predominantes y se suman, obteniendo lo que se conoce como suma de Gleason o «score» de Gleason.

Este oscila entre 2 (1+1) el mínimo y 10 (5+5) el más agresivo. Hasta el grado 6 se consideran los tumores menos agresivos, del 8 hasta el 10 se incluyen los más agresivos y el tumor de grado 7 se considera intermedio.

FACTORES PRONÓSTICOS

Llamamos factores pronósticos o de riesgo de progresión a ciertas características de las enfermedades que se relacionan con una mayor probabilidad de que, a lo largo del tiempo, se produzca progresión de la enfermedad. Para el cáncer de próstata, son factores de riesgo individuales el estadio clínico, el grado de Gleason de la biopsia prostática y los niveles de PSA previos tratamiento.

La combinación de dichos factores formando grupos de riesgo permite obtener información pronóstica más exacta que con cada uno de ellos de modo individual. La aproximación al pronóstico mediante la formación de grupos de riesgo goza de popularidad por su simplicidad y facilidad de uso, no obstante, la homogeneidad, del riesgo dentro de un mismo grupo no está garantizada, dado que se asigna el mismo •peso? a cada variable (estadio, Gleason y PSA). Para cuantificar el riesgo de un tumor en concreto hemos de construir nomogramas o tablas predictivas, que tengan en cuenta los efectos interactivos de todos y cada uno de los factores pronósticos independientes.

GEN O REGIÓN ESTUDIADA


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