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RASGOS PERSONALES

Longevidad

El término longevidad proviene del latín longaevus, el adjetivo longus (largo) y el sustantivo aevus (tardíamente) y, hace referencia al tiempo, edad o duración vital. Es así como el término longevo se aplica a una persona de edad avanzada, del mismo modo que, la longevidad se puede aplicar a la cualidad de vivir más tiempo.

Existen diferentes factores que pueden influir sobre la longevidad, entre ellos encontramos tanto factores genéticos como factores ambientales, como pueden ser la alimentación, los hábitos de vida e incluso aspectos como el orden de nacimiento o la edad de la madre en el momento del nacimiento.

Por lo que respecta a los factores genéticos que influyen en la longevidad, se ha demostrado que las variaciones en el gen FOXO3A podrían estar estrechamente relacionadas. Esto se observó inicialmente en hombres japoneses y se ha podido probar también en el resto de las poblaciones incluyendo la europea.

Factores relacionados con la longevidad

Alimentación: es uno de los factores más estudiados que influyen en la longevidad, aunque todavía queda por precisar muchos aspectos de cómo y en qué medida influye. Tanto los datos experimentales como las evidencias obtenidas mediante estudios observacionales sugieren que la reducción calórica en la dieta entre un 30  y un 40% de los requerimientos totales favorecería la longevidad. Lo cual no quiere decir que haya que practicar una alimentación pobre o dietas restrictivas. La alimentación debe ser equilibrada y contener todos los nutrientes necesarios para llevar a cabo todas las funciones de nuestro organismo: hidratos de carbono, lípidos y proteínas, así como minerales y oligoelementos. Por otro lado, más incluso que la cantidad, el tipo de alimentación tendría una influencia relevante en la longevidad, siendo preferentemente recomendado en este sentido los alimentos más naturales, menos procesados y que estén exentos de tóxicos (naturales y artificiales).

Actividad física: es fundamental para el mantenimiento de una vida saludable y por extensión para la longevidad. Los estudios y observaciones realizadas en las comunidades longevas sugieren la necesidad de una actividad física mantenida diaria siempre y cuando esta no exceda las posibilidades del individuo ya que entonces provocaría un sobre-entrenamiento que sería dañino. Entendiendo la actividad física de manera general, incluyendo en esta el deporte, el trabajo, o simplemente la marcha que realizamos cotidianamente.

Sueño y descanso: el descanso proporciona una óptima reparación y reajuste de los mecanismos y procesos vitales. El sueño reparador tiene características rítmicas y no depende tanto de la duración en el tiempo como en su calidad. Los centenarios refieren tener un sueño reparador y no presentan en general trastornos del sueño.

Herencia: las características individuales presentan una base hereditaria en la estructura y funcionalidad de los órganos y sistemas, así como de los procesos metabólicos a nivel celular, los cuales están expuestos a los efectos negativos del estrés. En las comunidades longevas, aunque no se puede hablar con exactitud de la relación de la herencia con los centenarios, es frecuente encontrar longevos que provienen de familiares que también lo han sido. Por otro lado, existen ciertas enfermedades hereditarias que son capaces de promover y acelerar el proceso de envejecimiento, entre las más comunes podemos destacar la diabetes y entre las más raras y llamativas destaca la progeria, patología en la que los individuos envejecen más rápidamente y a los 10 o 20 años son completamente ancianos.

GEN O REGIÓN ESTUDIADA


  • FOXO3
  • CDKN2B-AS1
  • IGF1R